Lembranza

Ayer asistí a la misa funeral de un amigo muy querido: Pepe o Cristobo, para la mayoría de los vecinos de Palmeira; don José, para otros, en función de su trabajo como radiotelegrafista de Marina; Pepiño para los íntimos, entre los que se encontraban los miembros de mi familia materna. Por el lado paterno guardábamos un parentesco indirecto, ya que una hermana suya estaba casada con un tío mío, hermano de mi padre.

Como comentaba a un amigo y lector de este blog, la misa en recuerdo de Pepe resultó francamente emocionante. El coro bordó una serie de canciones elegidas para el momento, poniendo un mayor énfasis, si cabe, en la Salve Marinera cantada al final de la misa en honor del fallecido y en reconocimiento de los muchos favores prodigados altruistamente a todo el que acudía a él durante el desempeño de su cargo en la Marina. Sigue leyendo

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Lo dicho: en ristra

Cuando un despiste no pasa de eso, de ser un despiste sin más consecuencias… Pero si ese despiste llega a perturbar el sueño de un tercero a las tres de la madrugada…

El caso es que hace unos días se fue de safari a Nairobi un hijo mío con la familia. Hacía poco más de una semana que había sufrido una intervención quirúrgica y, aunque el hecho no encerraba demasiada gravedad, no había dado suficiente margen de recuperación al postoperatorio. Por tal motivo, como cualquier madre que se precie, no las tenía todas conmigo y esperaba con ansia noticias. Sigue leyendo

Llegar a viejo tiene su intríngulis

Estoy totalmente convencida de que los años potencian los despistes. El mío de ayer -o los míos, porque se dieron en cadena- así lo confirma.

Como es mi costumbre, al atardecer bajé a dar unas vueltas por el paseo marítimo. Estaba un poco triste, ya que por la mañana se habían marchado mis hijos y nieto y parecía haber quedado la casa vacía, a pesar de que el hueco que dejan unos, muy pronto vienen otros a ocuparlo. (Ventajas de familia numerosa… Aunque lo ideal sería reunirnos todos al mismo tiempo, cosa que sólo ocurre en Navidad). Sigue leyendo

Pasar por la vida sin enterarme

Esta mañana he visitado por primera vez el Museo del Grabado de Artes. No me perdono que, habiendo nacido en Palmeira, vivido en mi pueblo natal mi primera juventud y veraneando año tras año en este precioso rincón de las “Rías Baixas”, no me haya enterado antes de la existencia del citado museo. Aunque sólo hayan transcurrido diez años desde su apertura y los pocos indicadores que pudimos ver en el trayecto hasta el museo: un pequeño cartel con caracteres de un color nada llamativo. Sigue leyendo

El Oso de Luna

Cuando niños, bajábamos a la playa de Cruces por el portalón del Bacelo. Con el tiempo, en lo que antes fueron la casa y huerto de mi abuela, se construyó un edificio de pisos y con él desapareció el portalón por el que antaño bajábamos a la playa. Pero también desapareció la playa de nuestros juegos y en su lugar hoy disfrutamos de un bonito paseo marítimo. Sigue leyendo

Recordando a Nadine Gordimer

«La historia de mi hijo» es el primer libro que leí de Nadine Gordimer. Y, aunque esta reseña la publiqué  al inicio de mi andadura por Internet -cuando creía que por el hecho de publicar un blog  su contenido llegaba por arte de magia a los destinatarios-  la vuelvo a dejar en recuerdo de esta escritora que se involucró con valentía en contra  del Apartheid; no sólo con sus libros, también con su activismo político. Sin embargo se da cuenta de que el fin del Apartheid no acaba con la corrupción y la pobreza en Sudáfrica, comenzando a notarse esta desilusión en su narrativa, presentando alguna de sus obras una cierta “ucronía”, como en «La gente de July», por ejemplo.

Leída la primera, me embalé con varias de sus novelas:  «Un invitado de honor», «Mejor hoy que mañana», «La gente de July»,  «La hija de Burger»… Parece ser que la más reconocida es esta  última -hasta la felicitó Mandela, amigo de la escritora…-. Pero yo no lo tengo nada claro.

Sirva mi primer contacto con la narrativa de esta escritora como homenaje a su comprometida vida tanto literaria como personal.

la historia de mi hijo
Autora: Nadine Gordimer (Premio Nobel)
Editorial: Premios Nobel Público
Año de publicación: 1991
Páginas: 255
ISBN: B286132010

Género: Narrativa

Sinopsis: 

El libro cuenta la historia de una familia negra compuesta por Sony, el padre —un profesor idealista amante de Sakespeare, al que “leía y releía con devoción”—,  que lucha por los derechos de los negros que viven en la Sudáfrica opresiva del Apartheid, hasta el punto de ser varias veces encarcelado; Aisa, la Sigue leyendo

El estilo en la obra de Hemingway

El 2 de julio se cumple un aniversario más de la muerte de Ernest Hemingway, motivo por el cual se me ha ocurrido dejar en el blog un sencillo trabajo que realicé hace algún tiempo sobre el estilo literario del escritor. Creo que puede ser una forma de recordarle.

downloadE. Hemingway vivió y murió al estilo de sus obras: de forma violenta y con un ansia desbordante de aventuras y emociones. Polémico  –y al mismo tiempo respetado–  tanto la temática de sus obras, como el estilo directo, sobrio y claro, tuvo una fuerte influencia en la ficción del siglo XX, marcando un antes y un después en la literatura contemporánea de los Estados Unidos.

La mayor parte de su obra la produjo entre los años 1920 y 1950, ganando el premio Pullizer en 1953 por  “El viejo y el mar” –librito que elude cualquier tipo de clasificación– y que le sirvió de peldaño para alcanzar el Premio Nobel de Literatura a toda su obra. Sigue leyendo