«La Flauta Mágica» – Argumento

ACTO I

En un bosque oscuro, muy lejos…

Mientras huye de una peligrosa serpiente gigante, Tamino es rescatado en el último momento por las tres damas que sirven a la Reina de la Noche. Cuando Tamino recupera el sentido, lo primero que ve es a Papageno, al que erróneamente considera su salvador. Papageno, un pajarero en busca de amor, no hace nada para aclarar el malentendido. Las tres damas regresan y como castigo por haber mentido, dejan mudo a Papageno. Le enseñan a Tamino una imagen de Palmira, la hija de la Reina de la Noche, y Tamino se enamora de ella inmediatamente. Poco después, aparece la Reina de la Noche y cuenta a Tamino que Sarastro ha raptado a su hija. Tamino responde con entusiasmo cuando ella le ordena que libere a Pamina. Las tres damas devuelven la voz a Papageno y disponen que acompañe a Tamino. Como protección contra el peligro, las tres damas entregan a Tamino una flauta mágica, y a Papageno unas campanillas mágicas. Las tres damas anuncian que tres muchachos mostrarán a Tamino y Papageno el camino hacia Sarastro. Pamina está siendo acosada por Monóstatos, el esclavo de Sarastro. Papageno, que se ha separado de Tamino para encontrar a Sarastro, se asusta del aspecto de Monóstatos tanto como el esclavo se asusta del de Papageno. A solas con Pamina, Papageno le avisa de que su salvador, Tamino, está a punto de llegar. Papageno está triste porque, hasta el momento, su búsqueda del amor se ha mostrado infructuosa. Pamina lo consuela. Los tres muchachos han guiado a Tamino hasta los dominios de Sarastro. A pesar de que en principio no se le impide la entrada, Tamino comienza a dudar de lo que la Reina de la Noche le ha contado sobre Sarastro. Comienza a tocar su flauta mágica y hechiza a la naturaleza con su música. Entre tanto, Papageno intenta huir con Pamina, pero son capturados por Monóstatos y sus ayudantes. Las campanillas mágicas de Papageno dejen a los perseguidores fuera de combate. Sarastro y su séquito entran en escena. Monóstatos hace entrar a Tamino. El anhelado encuentro entre Tamino y Pamina es demasiado breve. Sarastro ordena que primero deben superar una serie de pruebas.

ACTO II

La prueba del silencio

Tamino y Papageno deben permanecer en silencio. La aparición de las damas y sus advertencias hacen que su prueba sea todo un desafío. Tamino se mantiene firme, pero Papageno empieza a parlotear de inmediato. Mientras tanto, Monóstatos intentar acercarse de nuevo a Pamina mientras ésta duerme. Aparece la Reina de la Noche y ordena a su hija matar a Sarastro. Pamina permanece detrás, desesperada. Sara trasto busca consolar a Pamina renunciando cualquier pensamientos de venganza.

La prueba de la tentación

Tamino y Papageno deben resistir todo tipo de tentaciones: ¡mi charla, ni mujeres, ni comida! Además de la flauta mágica y las campanillas mágicas, los tres muchachos les traen comida, pero Tamino, una vez más, resiste firmemente; ni siquiera Pamina consigue sacar una sola palabra de los labios de Tamino, lo que interpreta como un rechazo y hace que se lamente por el enfriamiento del amor de Tamino por ella. Antes de la última gran prueba, Pamina y Tamino son reunidos de nuevo para despedirse. A Papageno no se le permite participar en las pruebas. Sólo desea una copa de vino y soñar con su gran amor. Por su parte, Pamina cree que ha perdido a Tamino para siempre. En su desesperación, busca poner fin a su propia vida, pero los tres muchachos, que le aseguran que Tamino aún la ama, se le impiden. Aliviada y llena de alegría, Pamina acepta su invitación para ver a Tamino de nuevo. Reunidos por fin, Tamino y Pamina se someten juntos a la prueba final.

La prueba del fuego y agua

La música de la flauta mágica y el amor que sienten el uno por el otro permiten a Tamino y Pamina dominar su miedo y superar los peligros del fuego y el agua. Mientras tanto, Papageno prosigue sin suerte la búsqueda de su gran amor. Desesperado, decide poner fin a su vida, pero de nuevo los tres muchachos se lo impiden. El sueño de Papageno finalmente se hace realidad: junto a su Papagena, sueña con ser bendecido con muchos hijos.

Mientras tanto…

La Reina de la Noche, las tres damas y el traidor Monóstatos preparan un ataque contra Sarastro y su séquito. Sin embargo, su ataque es rechazado. Tamino y Pamina ha llegado al final de las pruebas y pueden finalmente estar juntos.

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[Texto extraído del programa oficial del Teatro Real]