La Calisto

Hace días asistí a la ópera “La Calisto” en el Teatro Real, del compositor veneciano de la etapa barroca, Francesco Cavalli, libreto de Giovanni Faustini, basado en el “Libro ll de “Las Metamorfosis” de Ovidio.

Al ver que, en el último minuto antes de comenzar la función, el aforo no llegaba a la mitad, pensé que poco podía esperar de la obra… Pero me equivoqué: por lo pronto el escenario (salvo durante un corto prólogo) gozó de una luminosidad un tanto psicodélica a la que estamos poco habituados los asistentes al Real; y los personajes que aparecían en escena, no iban totalmente uniformados -como en óperas anteriores- sino que vestían los más variopintos ropajes. Aunque diferentes en la  temática, la obra me hizo recordar “El sueño de una tarde de verano” (o “El sueño de una noche de San Juan”, que parece ser lo correcto), de Shakespeare.  Tal vez se debiese a los enredos amorosos entre seres humanos y  quiméricos y las pasiones ambiguas generadas por las artimañas de unos y otros. Sigue leyendo

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Realismo apabullante

En el libro de relatos “Historias de un tranvía”, de mi paisano Wenceslao Fernández Flórez, hay un cuento, “Las tribulaciones de un mal fisonomista”, en el que me encuentro totalmente identificada con el protagonista. Y como este blog nació con el fin de dar cuenta de mis innumerables despistes, hoy quiero narrar las últimas peripecias en la materia.

Por la tarde tenía cita con el dentista. Al acabar, decidí venir a ver “La bomba”, un concurso televisivo que suelo comentar por wassap con mi amiga Magdalena.

Cuando me disponía a encender el televisor, caí en la cuenta de que era miércoles de ceniza: en esas fechas, tenía por costumbre asistir a misa con mi madre y, cuando ella ya no podía acompañarme, al volver a casa con la ceniza en mi frente, se la traspasaba a la suya. En su recuerdo, continúo la tradición de no faltar a misa ese día. Sigue leyendo